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¿A dónde nos lleva la tecnología?

El progreso y los avances tecnológicos jamás habían avanzado tan deprisa. Cosas que son cotidianas para nosotros, como las videollamadas, en un pasado no muy lejano habrían sido consideradas como ciencia ficción.

Sin embargo, todo el contexto del progreso no exime que existan detractores del rumbo que tomamos como humanidad. Y se afirma rotundamente que, en vez de ir hacia adelante, retrocedemos.  ¿Es esto cierto?

Hoy vamos a tratar, brevemente, de hacer un análisis sobre a dónde nos lleva la tecnología. Y si ese camino es algo bueno o, por el contrario, se trata de algo malo. ¿Cómo podemos analizarlo?

La tecnología abarca cada rincón del desarrollo humano, por lo tanto, pensar en ello de una forma general, puede resultar en un despropósito. En cambio, si lo analizamos enfocándonos en áreas específicas (como el amor, el trabajo, la familia o la salud), se hace más sencillo sopesar cuáles han sido los beneficios (o los problemas) que ha generado

El trabajo

La tecnología ha cambiado la forma en que vemos el trabajo. Países enteros han logrado una gran prosperidad gracias a inventos que hoy nos parecen la cosa más normal del mundo, como los frigoríficos, pero que en su tiempo fueron una verdadera revolución.

Gracias a la pandemia por el covid-19, muchos fueron los países que decidieron encerrar a su población, sometiéndolos a una cuarentena. Solo los trabajos esenciales podían permanecer en labores, pero, ¿y los demás?

Las cuarentenas aceleraron un fenómeno que desde hace años venía cobrando fuerza: el teletrabajo.

Gracias a la masificación de tecnologías, como son los computadores, muchas personas pudieron continuar sus labores desde casa sin mayor cambio en sus hábitos. Aunque acostumbrarse a trabajar desde el hogar puede ser un poco engorroso para algunos, esto ayudó a muchas personas a poder seguir percibiendo ingresos y no caer en el paro. Incluso las apps tuvieron un papel esencial, ya que las especializadas en delivery, con su logística de años, ayudaron a sostener una cuarentena que, en otra época, habría dejado a millones sin comida.

Aún hay mucho que hacer en cuanto al trabajo virtual (especialmente en materia jurídica), pero no se puede negar su utilidad, como también todas las posibilidades que ofrecen a trabajadores de todo el mundo.

Salud

Basta con afirmar que hace menos de 100 años, aun no existía la penicilina ni ningún otro antibiótico. En los años 50, enfermedades como la Malaria no tenían un tratamiento particular, sino experimental. Enfermedades como el VIH/SIDA, que fue verdaderamente mortal para muchas personas, tardó muchísimo en tener tratamiento.

Es tanto el avance que la tecnología ha logrado, que incluso a (eliminar) una enfermedad tan difícil, como el covid-19, se le encuentran distintas vacunas en tiempo record. Logros que, de haberse hecho en los años 20, habrían salvado millones de vida.

Hemos de afirmar también que la tecnología ha llevado a otro nivel las intervenciones quirúrgicas, permitiendo que los médicos puedan operar a distancia, que puedan operar con éxito partes sensibles del cuerpo (como los ojos), que existan trasplantes de diversas partes y que la esperanza de vida se encuentre en su punto más alto en toda la historia.

Pero con todos esos avances, queda aún el reto de lograr que el acceso a los sistemas de salud decentes sea algo paras todo el mundo y que todo este progreso no esté solo en las manos de quienes puedan pagarlo, sino que se convierta en algo universal.

El amor

En cuanto al amor, este es uno de los aspectos de la vida de las personas que es más atacado por todos esos detractores de la tecnología. El surgimiento de la interacción virtual, las páginas web de citas, primero, y luego las apps como Tinder, dan pie para que muchos digan que el amor o, al menos, la forma de encontrar pareja, ha terminado por deshumanizarse.

Las relaciones han pasado ahora por un filtro virtual, las personas ahora se enamoran viendo imágenes de perfil en vez de enviándose cartas y todo se ha vuelto un poco más de consumo. Y en parte tienen razón.

Pero no podemos ignorar que tanto las redes sociales como las apps de citas han permitido que muchas personas se conozcan, quienes en otras condiciones ni siquiera habrían sabido de la existencia de sus parejas, uniéndose así a millones alrededor del mundo. Han permitido que personas de colectivos marginados tradicionalmente, como el LGBT, puedan encontrar afines, e incluso pareja.

Y, durante estos días tan difíciles que han sido los que hemos vivido junto con el Covid, ha permitido a muchas parejas, separados por la cuarentena, seguir manteniendo comunicación y una vida sexual, aunque no perfecta, si mucho mejor que la ausencia. De manera que puede existir cierta deshumanización en todos estos nuevos avances de la tecnología en el campo del amor y que quizás el uso de algunos algoritmos podría modificarse, pero hasta ahora ha sido de mucha utilidad para infinidad de personas que día a día tienen más oportunidades de encontrar, no solo pareja, sino también amistades afines a sus gustos y opiniones.

En la familia

Por último, tocaremos el tópico de la familia. Se habla de los efectos negativos en la familia por parte de la tecnología incluso más que de los efectos negativos que tiene en la forma en que percibimos el amor.

Se habla que la tecnología, especialmente las redes sociales, han separado a las familias. Que antes entre los grupos familiares se mantenían conversaciones y ahora todo son mensajes de WhatsApp, que aleja a los que están cerca y acerca a los que están lejos. Se dicen muchas cosas, a fin de cuentas, pero la prueba de fuego, esa que nos dice si en verdad las cosas son de esa forma, nos dice lo contrario.

Pues las familias ahora pueden tener más unidad y mantener una comunicación constante gracias a las apps. Tomando el ejemplo de la cuarentena, que es el tópico ineludible, nos encontramos con que familias separadas por miles y miles de kilómetros han podido seguirse viendo, seguir hablando, seguir interactuando y no simplemente desaparecer ante el l encierro. Personas que bajo otra circunstancia se habrían quedado totalmente solos, han encontrado compañía en sus familiares, aunque a través de una pantalla., de una forma mucho más real y efectiva de lo que podría ser, por ejemplo, una carta.

Escuchar la voz de tus seres queridos, verlos en tiempo real es algo que habría sido considerado magia hace 20 años y hoy todos lo tenemos.

Aunque quizás haya que saber regular o sopesar el uso de tanta tecnología, no podemos negar que ha sido muy beneficioso para muchas familias

Gracias por leer

Aunque puede que, en parte, algunos de los detractores de la tecnología tengan razón, es nuestro deber afirmar que nada es perfecto, especialmente los inventos del ser humano. Sin embargo, con los avances tecnológicos, hemos podido alcanzar un nivel de vida que era impensable hace 20 años, ni hablar de hace 1000. Y que, por lo tanto, no podemos mirar con desdén a la tecnología, sino más bien abrazarla e intentar corregir los problemas que puedan ocasionarse de su uso, para que en vez de retroceder, podamos seguir avanzando como el gran grupo de personas que somos, todos con necesidades similares.

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